Salmo 75 — Acción de Gracias Nacional por la Ayuda de Dios


El corazón del salmo

Tema:
La gratitud surge cuando el pueblo de Dios confiesa que Su cercanía es real, Su tiempo es seguro y Su juicio humilla a los orgullosos mientras eleva a los justos.

Tono:
Acción de gracias confiada.

Estructura:
De la acción de gracias comunitaria por la cercanía de Dios, a la declaración de Dios sobre Su justo gobierno, a una seria advertencia para los arrogantes, terminando en alabanza al Dios que exalta.


El viaje emocional

El llamado
El salmo se abre con una voz compartida: no es un suspiro privado, sino una nación dando gracias. La gratitud es inmediata y fundamentada—Dios no está distante. Su “nombre está cercano”, y sus obras maravillosas no han sido rumores; han sido experimentadas. La acción de gracias aquí es un acto de recuerdo que afirma el corazón.

La reflexión
El canto se profundiza en una perspectiva santa: la historia no deriva y el poder no es lo último. Dios habla de un “tiempo señalado”—un momento fijo conocido por Él—cuando juzgará con equidad. El mundo puede sentirse inestable, como si sus “cimientos” temblaran, sin embargo Dios es quien lo sostiene firme.
Desde esa seguridad surge una claridad moral: se advierte a los arrogantes que dejen de jactarse, que dejen de levantar su “cuerno” como si la autoexaltación pudiera asegurar el futuro. En el centro está una imagen sobria—la copa de Dios, espumosa y bien mezclada, derramada para los malvados. La acción de gracias no niega el juicio; agradece a Dios que el mal no será permitido reinar sin control. El pueblo está agradecido no solo por el rescate, sino por la justicia del Juez.

La resolución
El salmo concluye con intención firme: el adorador se compromete a proclamar las obras de Dios y a cantar al “Dios de Jacob.” La nota final no es ansiedad por la fuerza humana, sino confianza en el veredicto de Dios—Él cortará los cuernos de los impíos, y los cuernos de los justos serán exaltados. La acción de gracias se convierte en un testimonio público y continuo: Dios gobierna, y Su gobierno es bueno.


Conexión con Cristo

El Salmo 75 celebra a Dios como el Juez justo que actúa en el tiempo señalado, humillando el orgullo y levantando a los humildes. Esto encuentra su máxima claridad en Jesucristo. En Su primera venida, Cristo abrazó la condición baja—rehusando la autoexaltación—confiando Su persona al tiempo del Padre. Y en Su resurrección y exaltación, vemos al Padre verdaderamente exaltar al Justo.
La copa del juicio del salmo también apunta hacia adelante con reverencia: las Escrituras muestran luego a Cristo hablando de “la copa” que Él bebería. En la cruz, Él lleva el juicio por Su pueblo, para que los que confían en Él puedan dar verdadera acción de gracias—no porque el juicio se ignore, sino porque la misericordia ha sido provista con justicia. El salmo enseña a la iglesia a agradecer la justicia de Dios y, aún más, la salvación justa consumada en Cristo.


Información histórica y hebrea

La imagen repetida del “cuerno” (hebreo קֶרֶן, qeren ) simboliza fuerza y honor visibles. El Salmo 75 la usa para confrontar el orgullo (“no levantéis el cuerno”) y para consolar la fe (“los cuernos de los justos serán exaltados”), enmarcando la acción de gracias como confianza en el poder de Dios para asignar honra—no en el esfuerzo humano.


Verso clave para meditar

“Porque no es de oriente ni de occidente, ni del desierto que se alce la honra; sino que Dios es el Juez; él a uno abate, y a otro enaltece.” — Salmo 75:6–7

Quizzes

Responde las preguntas a continuación. Al elegir una opción, verás el resultado y una explicación.

1. ¿Qué razón se da para la acción de gracias del pueblo al comienzo del salmo?

2. Según la confianza final del salmo, ¿qué hará Dios respecto a los “cuernos” de los impíos y de los justos?