Rebeca era una mujer de Paddan-aram/Aram-naharaim traída al hogar de Isaac por la red de parientes de Abraham (Génesis 24).
Se convirtió en la esposa de Isaac y en una matriarca en la línea de la promesa asociada con los descendientes de Abraham (Génesis 24:67; 25:19–23).
Ella dio a luz a gemelos, Esaú y Jacob, moldeando el desarrollo genealógico de la familia ancestral de Israel (Génesis 25:24–26).
Su historia se centra en acuerdos matrimoniales, la descendencia familiar y la comunicación divina acerca de sus hijos (Génesis 25:22–23).
La vida de Rebeca muestra cómo las decisiones familiares y los anuncios divinos se intersectaron en la formación del linaje del pacto patriarcal.
Y Jehová le dijo: Dos naciones hay en tu seno, y dos pueblos se dividirán desde tus entrañas; y será uno más fuerte que el otro, y el mayor servirá al menor. — Génesis 25:23, RVR1960
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1. ¿Qué acción se describe como la respuesta de Rebeca cuando el siervo de Abraham la encontró?
2. ¿Qué dijo el oráculo que Rebeca recibió durante su difícil embarazo acerca de sus hijos?