La sierva de Naamán era una joven israelita tomada cautiva y llevada a servir a la esposa de Naamán en Aram.
Aunque socialmente sin poder, habló de un profeta en Samaria que podía ayudar con la enfermedad de Naamán.
Su breve declaración puso en marcha los acontecimientos que llevaron a Naamán a Eliseo.
El discurso fiel acerca de la obra profética del SEÑOR puede influir en decisiones importantes aun desde una posición de debilidad.
"La sierva que era de Israel dijo a su señora: ¡Ojalá mi señor estuviera en casa del profeta que está en Samaria! Él lo sanaría de su lepra." — 2 Reyes 5:3, RVR1960
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1. ¿De dónde era originalmente la sierva de Naamán antes de ser hecha cautiva?
2. ¿A quién dijo la sierva que podía ayudar a curar la enfermedad de Naamán?