El comienzo:
Cuando Jesús se acercó a Jerusalén, llegó a las aldeas cerca del monte de los Olivos. Envió a dos discípulos a buscar un asno (y su pollino), indicándoles qué decir si los preguntaban. Los discípulos hicieron lo que Jesús les dijo y trajeron el animal a él.
El desarrollo:
Jesús cabalgó hacia la ciudad mientras las multitudes extendían sus mantos en el camino, y otros agitaban ramas verdes y gritaban alabanzas a Dios. Lo aclamaron con lenguaje real y mesiánico, incluyendo “¡Hosanna!” y “Bendito el que viene en el nombre del Señor”, identificándolo con las esperanzas del reino de David. Los Evangelios presentan esta entrada como cumplimiento de la Escritura, subrayando la elección deliberada de Jesús de venir en humildad y paz. Algunos líderes religiosos objetaron la aclamación pública, mientras la ciudad se agitaba ante la pregunta de quién era Jesús.
El final:
Jesús entró en Jerusalén y fue al área del templo, miró alrededor antes de retirarse por la noche (Marcos). Lucas señala que Jesús lloró por la ciudad, advirtiendo del juicio venidero porque no reconoció el tiempo de la visita de Dios. La entrada marcó públicamente la llegada de Jesús para los eventos finales que conducirían a su sufrimiento, muerte y resurrección.
La entrada triunfal revela a Jesús como el Rey prometido que cumple los propósitos de Dios, pero no según el patrón esperado de conquista política. Al elegir un asno, Jesús encarna un reinado caracterizado por la humildad y la paz, en consonancia con la expectativa profética y mostrando que la salvación de Dios viene por la obediencia y el don de sí, no por la fuerza. Las alabanzas de la multitud y la resistencia de los dirigentes presagian la respuesta dividida a Jesús que se intensificará durante la Pasión. La historia señala la dirección teológica de la Semana Santa: el Rey viene a su ciudad y al templo, y avanza deliberadamente hacia la cruz.
Durante las grandes fiestas como la Pascua, la población de Jerusalén se incrementaba con peregrinos, y las autoridades romanas estaban alerta ante cualquier signo de disturbio. Las procesiones públicas y los eslóganes mesiánicos podían tener carga política, lo que ayuda a explicar la tensión en el relato, ya que la entrada de Jesús llamó la atención tanto de las multitudes como de las autoridades.
“Bendito el Rey que viene en el nombre del Señor; paz en el cielo, y gloria en las alturas.” — Lucas 19:38
Responde las preguntas a continuación. Al elegir una opción, verás el resultado y una explicación.
1. ¿En qué montó Jesús cuando entró en Jerusalén?
2. Según el relato de Lucas, ¿qué hizo Jesús respecto a Jerusalén durante la entrada?