El comienzo:
Dios coloca al primer hombre y a la primera mujer en el Edén y les da libertad para disfrutar del huerto, con un mandato claro: no deben comer del árbol del conocimiento del bien y del mal. La serpiente se acerca a la mujer y cuestiona la palabra de Dios, sembrando duda acerca de las razones y la veracidad de Dios.
El desarrollo:
La serpiente contradice la advertencia de Dios y presenta la desobediencia como el camino a la sabiduría y a una condición semejante a la de Dios. La mujer come del fruto prohibido y da también al hombre, que igualmente come. Se les abren los ojos; reconocen su desnudez, sienten vergüenza e intentan cubrirse, y luego se esconden de Dios entre los árboles. Cuando Dios los interroga, el hombre culpa a la mujer, y la mujer culpa a la serpiente.
El final:
Dios pronuncia juicios: la serpiente es maldecida, la mujer experimentará aumento del dolor al dar a luz y conflicto en las relaciones, y el hombre enfrentará trabajo doloroso porque la tierra es maldita, terminando en la muerte—volverá al polvo. Sin embargo, Dios también habla de un conflicto futuro entre la serpiente y la descendencia de la mujer, y viste a los humanos con prendas. Para impedir que coman del árbol de la vida y vivan para siempre en su estado caído, Dios los expulsa del Edén y coloca querubines para guardar el camino.
Este relato explica la entrada del pecado, la vergüenza y la muerte en la experiencia humana por medio de la desobediencia deliberada al mandato de Dios. Revela a Dios como justo—haciendo responsable a la humanidad—y misericordioso, al buscar a los humanos, hablarles y proveer cobertura aun cuando se despliegan las consecuencias. La promesa de enemistad continua entre la serpiente y la descendencia de la mujer (a menudo llamada el “primer evangelio” por la interpretación cristiana posterior) apunta al propósito redentor continuo de Dios, incluso después de la rebelión humana.
En el antiguo Cercano Oriente, las serpientes podían simbolizar tanto peligro como astucia, haciendo de la serpiente una figura literaria eficaz para la decepción. El “árbol de la vida” y el espacio sagrado guardado también evocan imágenes de templo que se encuentran en la región, donde el acceso a la presencia divina está protegido; Génesis presenta al Edén como un lugar santo del que los humanos son exiliados tras violar el mandato de Dios.
“Y llamó Jehová Dios al hombre, y le dijo: ¿Dónde estás?” — Génesis 3:9
Responde las preguntas a continuación. Al elegir una opción, verás el resultado y una explicación.
1. ¿Qué único mandato dio Dios al hombre y a la mujer mientras vivían en el Jardín del Edén?
2. Después de expulsar a los humanos del Edén, ¿a quiénes destinó Dios para guardar el camino?