El comienzo:
Durante una hambre en Belén, la familia de Noemí emigra a Moab. El marido de Noemí, Elimelec, muere, y más tarde también fallecen sus hijos, dejando a Noemí y a sus nueras moabitas viudas. Al enterarse de que el alimento ha vuelto a Judá, Noemí decide regresar a Belén, instando a sus nueras a quedarse en Moab.
El desarrollo:
Orfa regresa, pero Rut se niega a abandonar a Noemí y se compromete con el pueblo y el Dios de Noemí. En Belén, Rut recoge las espigas que quedaban en el campo para sustentarlas y por casualidad espiga en el campo de Booz, pariente del difunto marido de Noemí. Booz trata a Rut con protección y generosidad, y Noemí reconoce que Booz podría actuar como su pariente redentor (un pariente cercano capaz de restituir el bienestar de la familia). Siguiendo las indicaciones de Noemí, Rut se acerca a Booz, y él accede a ejecutar la redención según la costumbre, aunque primero debe tratar con un pariente más cercano que tiene prioridad.
El desenlace:
El pariente más cercano renuncia, y Booz redime públicamente la línea familiar de Noemí casándose con Rut. Rut da a luz a un hijo, Obed, y las mujeres de Belén bendicen a Noemí, cuya esterilidad se convierte en vida renovada dentro de la comunidad. El libro cierra vinculando a Obed con Isaí y David, situando la historia de Rut y Noemí dentro de la historia más amplia de la redención de Israel.
Rut pone de manifiesto la providencia fiel de Dios en eventos ordinarios, mostrando cuidado por los vulnerables: viudas, pobres y extranjeros. La historia presenta la redención no meramente como un acto de bondad personal sino como una restauración conformada por el pacto, realizada mediante fidelidad pública y conforme a la ley. Rut, extranjera, es recibida en Israel y llega a formar parte de la línea que conduce a David, subrayando que los propósitos de Dios se extienden más allá de los límites étnicos sin dejar de estar arraigados en sus tratos de pacto con Israel.
El espigado de Rut refleja las disposiciones agrícolas de Israel para los pobres (cf. Levítico 19:9–10; Deuteronomio 24:19–22), por las cuales los propietarios debían dejar los bordes y los restos de los campos para los necesitados. El papel del “redentor” (hebreo go’el) implicaba que un pariente cercano actuara para restaurar la herencia y seguridad de la familia, y la narrativa lo presenta como un asunto formal de la comunidad tratado en la puerta de la ciudad.
"A dondequiera que tú fueres, iré yo; y dondequiera que vivieres, viviré. Tu pueblo será mi pueblo, y tu Dios mi Dios." — Rut 1:16
Responde las preguntas a continuación. Al elegir una opción, verás el resultado y una explicación.
1. ¿Por qué la familia de Noemí emigró de Belén a Moab?
2. ¿Qué hizo el pariente más cercano cuando Booz planteó por primera vez el derecho de redención?