La flagelación y burla de Jesús

Contexto y escenario

  • Referencia bíblica principal: Mateo 27:26–31; Marcos 15:15–20; Juan 19:1–5
  • Período histórico: Dominio romano en Judea (siglo I d. C.)
  • Ubicación geográfica: Jerusalén, en la sede del gobernador romano (el pretorio)
  • Personajes principales: Jesús; Poncio Pilato; soldados romanos; la multitud (como aparece en el relato más amplio del juicio)

El relato

El comienzo:
Después de que Jesús es entregado para ser ejecutado, Pilato lo manda azotar. Los soldados romanos toman custodia de Jesús dentro de la residencia del gobernador, donde se reúne una cohorte alrededor de él. La situación pasa de un juicio legal a una humillación pública y brutalidad.

El desarrollo:
Los soldados desnudan a Jesús y lo visten con una túnica escarlata, colocándole una corona de espinas en la cabeza y una caña en la mano. Se arrodillan en honor fingido, llamándolo “Rey de los judíos”, luego lo golpean y le escupen. En el relato de Juan, Pilato presenta al Jesús herido a la multitud —“¡He aquí el hombre!”— mientras la burla enfatiza la acusación de realeza.

El final:
Tras ridiculizarlo, los soldados quitan la túnica, le devuelven sus propias vestiduras y lo conducen para ser crucificado. La flagelación y la burla se convierten en el preludio inmediato de la crucifixión. Jesús queda visiblemente golpeado y públicamente humillado, sin ofrecer represalia en el relato.


Significado teológico

Este episodio revela la profundidad de la humillación voluntaria de Cristo mientras avanza hacia la cruz, soportando el rechazo y el sufrimiento en obediencia al propósito redentor de Dios. La imagen del “rey” burlado subraya una ironía bíblica central: el que es vituperado como impotente es presentado como el verdadero Mesías y legítimo Rey. En la narrativa de la Pasión, el sufrimiento de Jesús no se presenta como una desgracia accidental sino como parte del medio por el cual Dios trae salvación mediante el Siervo justo que soporta la injusticia.


Perspectiva histórica y cultural

La flagelación romana (azotes) era un castigo severo previo a la crucifixión, usado para debilitar y aterrorizar al condenado. La burla pública de un “rey” con atavíos improvisados (túnica, corona, cetro) encaja con las prácticas romanas conocidas de avergonzar a los prisioneros, especialmente a aquellos acusados de representar una amenaza política —una acusación implícita en el título “Rey de los judíos.”


Versículo clave

“Entonces Pilato tomó a Jesús y lo azotó.” — Juan 19:1

Quizzes

Responde las preguntas a continuación. Al elegir una opción, verás el resultado y una explicación.

1. Después de que Jesús fue entregado para ser ejecutado, ¿qué mandó Pilato que le hicieran?

2. ¿Qué objetos le pusieron los soldados a Jesús durante su burla?