La promesa a Zacarías y Elisabet

Contexto y situación

  • Referencia bíblica principal: Lucas 1:5–25
  • Período histórico: período herodiano, durante el reinado de Herodes el Grande
  • Ubicación geográfica: Jerusalén (el templo); más tarde, la región montañosa de Judea (su región natal)
  • Personajes clave: Zacarías, Elisabet, el ángel Gabriel

La narrativa

El comienzo:
Zacarías, un sacerdote, y su mujer Elisabet son descritos como justos, pero no tienen hijo porque Elisabet era estéril y ambos estaban avanzados en años. Mientras Zacarías servía en el templo de Jerusalén, fue escogido por sorteo para entrar al santuario y ofrecer incienso. Afuera, la gente se reunía en oración mientras se ofrecía el incienso.

El desarrollo:
Un ángel, identificado como Gabriel, se le apareció a Zacarías al lado derecho del altar del incienso y le dijo que no temiera. Gabriel anunció que Elisabet dará a luz un hijo que será llamado Juan, y que muchos se regocijarán por su nacimiento. El niño será consagrado a Dios y irá delante del Señor “en espíritu y poder de Elías”, volviendo los corazones y preparando al pueblo para Dios.

El final:
Zacarías pregunta cómo puede ser esto, dado su edad, y Gabriel da una señal: Zacarías quedará mudo hasta que se cumpla la promesa. Cuando Zacarías sale, no puede hablar, y la gente se da cuenta de que ha visto una visión. Tras cumplir su servicio, vuelve a su casa, y Elisabet concibe; ella reconoce que el Señor le ha favorecido quitando su afrenta.


Significado teológico

Este relato destaca la fidelidad de Dios para actuar dentro de la historia del pacto de Israel, trayendo renovación en un momento de espera y aparente imposibilidad. El papel prometido de Juan —preparar el camino del Señor— vincula las promesas proféticas anteriores de Dios con los acontecimientos venideros relacionados con Jesús. La mudez temporal de Zacarías funciona como una señal sobria de que la palabra de Dios es confiable y se cumplirá, aun cuando la comprensión humana falle.


Perspectiva histórica y cultural

Echar suertes para las tareas sacerdotales refleja una práctica conocida del Segundo Templo: los sacerdotes eran asignados a tareas específicas para asegurar equidad y orden en el servicio del templo. Ofrecer incienso en el santuario era una asignación rara y honorífica, y la multitud reunida orando afuera refleja el carácter público y comunitario del culto en el templo en este período.


Versículo clave

“No temas, Zacarías; porque tu oración ha sido oída.” — Lucas 1:13

Quizzes

Responde las preguntas a continuación. Al elegir una opción, verás el resultado y una explicación.

1. ¿Qué tarea le fue asignada a Zacarías por sorteo en el santuario del templo?

2. ¿Qué señal le dio el ángel Gabriel a Zacarías después de que Zacarías cuestionara el anuncio acerca de un hijo?