El comienzo:
Pedro está hospedado en Jope cuando un centurión romano llamado Cornelio, en Cesarea, recibe un mensaje divino para que le envíen a él. Al mediodía, Pedro sube a orar y siente hambre, lo que prepara la escena para una visión que transformará su comprensión de la obra de Dios.
El desarrollo:
Pedro ve caer del cielo un gran lienzo que contiene toda clase de animales —tanto los considerados “limpios” como “inmundos” según la ley Mosaica. Una voz le dice: “Levántate, Pedro; mata y come,” pero Pedro se niega, insistiendo en que nunca ha comido cosa alguna común ni inmunda. La voz responde que lo que Dios ha limpiado no lo llames tú común, y la visión se repite tres veces. Mientras Pedro se pregunta su significado, llegan los hombres enviados por Cornelio, y el Espíritu dirige a Pedro a ir con ellos sin vacilar.
El desenlace:
Pedro viaja a Cesarea y, en la casa de Cornelio, comprende que la visión apunta a las personas y no a la comida: Dios no hace acepción de personas y está llamando a los gentiles para que escuchen el evangelio. Al proclamar Pedro la muerte y resurrección de Jesús, el Espíritu Santo desciende sobre los oyentes gentiles, confirmando la aceptación de ellos por parte de Dios. Pedro entonces manda que sean bautizados, y más tarde defiende este resultado ante los creyentes de Jerusalén enfatizando la iniciativa de Dios y el testimonio del Espíritu.
Este acontecimiento muestra a Dios extendiendo activamente el mensaje salvador de Jesucristo más allá de Israel hacia las naciones, no borrando la santidad de Dios sino redefiniendo la pureza alrededor de la acción purificadora de Dios. La visión enseña a Pedro que “inmundo” ya no es la categoría definitoria para los gentiles que reciben la palabra de Dios, porque Dios concede arrepentimiento y vida por el Espíritu Santo. La historia destaca la imparcialidad de Dios y la unidad de la iglesia: judíos y gentiles son congregados en un solo pueblo por medio de Cristo, confirmado por la presencia del Espíritu.
En el judaísmo del Segundo Templo, las leyes de alimentos y la comunión en la mesa moldeaban fuertemente las fronteras sociales; evitar alimentos “inmundos” a menudo iba acompañado de evitar la asociación íntima con los gentiles. El relato de Lucas conecta la visión de Pedro con su entrada en una casa gentil —un acto visto por muchos como comprometedor religiosamente— mostrando cómo la identidad cristiana primitiva se definía alrededor de Cristo y el Espíritu más que por marcadores étnicos.
"Lo que Dios limpió, no lo llames tú común." — Hechos 10:15
Responde las preguntas a continuación. Al elegir una opción, verás el resultado y una explicación.
1. ¿Qué vio Pedro descender del cielo en su visión?
2. ¿Qué sucedió cuando Pedro proclamó la muerte y resurrección de Jesús a los oyentes gentiles en la casa de Cornelio?