Enseñanza central: Pedro presenta a Jesús como la Piedra Viva—elegida y preciosa para Dios aunque rechazada por los hombres—y enseña que todos los que se acercan a Cristo son hechos piedras vivas en una casa espiritual. Unidos a Cristo, los creyentes se convierten en un sacerdocio santo que ofrece sacrificios espirituales aceptables a Dios. Ese mismo Cristo que es un fundamento seguro para la fe se convierte en una piedra de tropiezo para los que lo rechazan. Pedro describe entonces la identidad de la iglesia en lenguaje de pacto: linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, llamados a proclamar la obra salvadora de Dios.
Elementos clave o argumento:
En el mundo antiguo, las piedras angulares y las piedras de cimentación eran cruciales para la estabilidad y el alineamiento de un edificio. La imaginería de Pedro resonaría fuertemente en las provincias romanas, donde la construcción monumental en piedra era común. Llamar a Jesús la piedra angular afirma que el nuevo pueblo-templo de Dios está definido y mantenido por Cristo, no por la etnia, el estatus o el poder local.
"Acercándoos a él, piedra viva, desechada por los hombres, mas para Dios escogida y preciosa;" — 1 Pedro 2:4
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1. ¿Cómo se describe a Jesús en la enseñanza sobre la Piedra viva?
2. Según esta enseñanza, ¿en qué se convierten los creyentes cuando vienen a Cristo?