Enseñanza central:
Jesús responde a la pregunta de Pedro sobre los límites del perdón revelando que el perdón en el reino de Dios no es una cuestión de cumplimiento mínimo (“¿Cuántas veces?”), sino de un corazón moldeado por la misericordia divina. La parábola contrasta una deuda impagable cancelada con gracia por el rey con una deuda comparativamente pequeña cobrada sin piedad por el siervo que fue perdonado. El punto no es que el perdón humano gane el perdón de Dios, sino que la negativa a perdonar expone un corazón que no ha recibido verdaderamente —o que contradice— la misericordia que afirma haber recibido. La advertencia final enfatiza la rendición de cuentas: los que persisten en la falta de misericordia se colocan bajo juicio en lugar de vivir como receptores de la gracia.
Elementos clave o argumento:
En Mateo 18:24, el siervo debe “diez mil talentos,” una suma intencionalmente enorme—prácticamente una deuda impagable a nivel real—mientras que “cien denarios” (v. 28) son aproximadamente 100 días de salario. Jesús usa este contraste económico llamativo para hacer la desproporción moral y espiritual inconfundible: la misericordia de Dios hacia nosotros es inconmensurablemente mayor que lo que se nos pide extender a los demás.
“Así también hará con vosotros mi Padre celestial, si no perdonare cada uno a su hermano de todo corazón.” — Mateo 18:35
Responde las preguntas a continuación. Al elegir una opción, verás el resultado y una explicación.
1. En la parábola, ¿qué deuda enorme debía el siervo al rey?
2. Según la advertencia en Mateo 18:35, ¿qué debe hacer una persona para evitar el juicio del Padre en esta enseñanza?