La Parábola de los dos hijos

Contexto y Antecedentes

  • Referencia Bíblica Principal: Mateo 21:28–32
  • Autor / Orador: Jesucristo
  • Audiencia Original: Los sumos sacerdotes y los ancianos en Jerusalén, con las multitudes circundantes escuchando (Mt. 21:23)
  • Tema Central: El reino de Dios pertenece a los que se arrepienten y hacen la voluntad del Padre—no a los que sólo proclaman obediencia.

💡 Significado e Interpretación

Enseñanza central: Jesús confronta a los líderes religiosos que públicamente profesan lealtad a Dios pero resisten Sus propósitos cuando éstos llegan por medio de Juan el Bautista y del propio Jesús. La parábola enseña que el compromiso verbal no es la medida de la fidelidad; más bien, el arrepentimiento que conduce a la obediencia es lo que alinea a una persona con la voluntad de Dios. También revela la sorprendente misericordia de Dios: los que son ampliamente considerados como fracasos morales pueden entrar en el reino antes que los “religiosos” de cara exterior cuando se arrepienten de verdad.

Elementos clave o argumento:

  • El mandato del padre (“Ve y trabaja en la viña”) representa la legítima reclamación de Dios sobre su pueblo y su llamado a una respuesta fiel.
  • El primer hijo dice “No” pero luego va: representa a personas que inicialmente viven en rebelión pero luego se arrepienten y responden a Dios (Jesús aplica explícitamente esto a “los publicanos y las rameras” que creyeron a Juan; Mt. 21:32).
  • El segundo hijo dice “Voy, señor” pero no va: representa a aquellos que mantienen respeto religioso y un discurso correcto, pero rehúsan la sumisión genuina cuando Dios exige un cambio (aplicado a los líderes que no creyeron a Juan; Mt. 21:32).
  • La pregunta final de Jesús obliga a una claridad moral: la cuestión no es cuál hijo sonó mejor, sino cuál en realidad hizo la voluntad del padre (Mt. 21:31). El reino desenmascara la hipocresía y honra el arrepentimiento obediente.

Aplicación Práctica

  • Examina la brecha entre profesión y práctica: la confesión cristiana tiene peso, pero Jesús llama a un “sí” vivido al Padre que se manifieste en obediencia concreta.
  • No desesperes por un pasado pecaminoso: el primer hijo muestra que el arrepentimiento es cambio real, y Dios acoge a los que se vuelven a Él—even después de una negativa inicial.
  • Cuidado con la inmunidad religiosa al arrepentimiento: la familiaridad con el lenguaje sagrado, el estatus comunitario o la moralidad externa puede ocultar un corazón que resiste el llamado de Dios. La parábola invita a la humildad continua y a la prontitud para responder.

Perspecto Histórico y Cultural

En el contexto de Jesús, que un hijo se dirigiera respetuosamente a su padre (“señor”) implicaba fuertes expectativas de honor y obediencia. La parábola aprovecha esa norma social: lo sorprendente es que la cortesía y la ortodoxia verbal puedan coexistir con la desobediencia, mientras que una negativa deshonrosa puede ser revertida por el arrepentimiento posterior—lo que subraya que Dios evalúa las respuestas por la verdad y la acción, no por la apariencia.


Versículo clave para memorizar

“De cierto os digo, que los publicanos y las rameras van delante de vosotros al reino de Dios.” — Mateo 21:31

Quizzes

Responde las preguntas a continuación. Al elegir una opción, verás el resultado y una explicación.

1. En la parábola, ¿qué mandó el padre a sus hijos que hicieran?

2. Según la declaración de Jesús citada en Mateo 21:31 (RVR1960), ¿quién entra en el reino de Dios antes que los dirigentes religiosos?