Enseñanza central:
La parábola explica las distintas respuestas a la “palabra del reino” (Mateo 13:19). La diferencia no está en la semilla (el mensaje de Dios) ni en el que siembra (su proclamación), sino en los “suelos”: la condición del oyente. Jesús expone por qué algunos oyen sin una verdadera recepción, por qué algunos comienzan con entusiasmo pero se apartan bajo presión, por qué algunos son ahogados por lealtades rivales y por qué otros dan fruto duradero mediante una fe perseverante.
Elementos clave o argumento:
En la agricultura palestina antigua, la siembra frecuentemente precedía al arado. La semilla esparcida ampliamente podía caer en caminos compactados, en áreas de piedra caliza delgada o en parches espinosos cerca de los bordes del campo: realidades comunes que hacen que la imagen de Jesús fuera inmediatamente reconocible y su punto espiritual inconfundible: la misma siembra puede producir resultados radicalmente diferentes según la tierra.
“Mas el que fue sembrado en buena tierra, éste es el que oye la palabra y la entiende; el que da fruto, y produce a ciento, a sesenta, y a treinta por uno.” — Mateo 13:23
Responde las preguntas a continuación. Al elegir una opción, verás el resultado y una explicación.
1. En la parábola, ¿qué representa la semilla?
2. Según la explicación de la parábola, ¿qué ahoga la palabra en el terreno de espinas?