Enseñanza central:
Jesús describe la consumación de la historia cuando el Hijo del Hombre viene en gloria como Rey y Juez. La humanidad es separada como el pastor separa las ovejas de los cabritos. El contraste decisivo no es una mera afirmación religiosa sino una vida que encarna fidelidad misericordiosa a Cristo, manifestada en amor concreto hacia el hambriento, el sediento, el extranjero, el desnudo, el enfermo y el preso. Estos actos no compran el reino; más bien, revelan la realidad de pertenecer a Cristo. Por el contrario, la ausencia de misericordia expone un corazón que no ha recibido verdaderamente al Rey.
Este pasaje sostiene conjuntamente dos verdades:
Elementos clave o argumento:
En la Palestina del siglo I, las ovejas y los cabritos a menudo pacían juntos y se separaban al final del día. Las ovejas eran más valoradas por la lana y su utilidad constante; los cabritos, aunque comunes, a menudo se distinguían y apartaban. Jesús usa una práctica pastoril familiar para comunicar un punto claro: ocurrirá una separación decisiva, no simplemente una clasificación espiritual vaga.
“De cierto os digo que en cuanto lo hicisteis a uno de estos mis hermanos, a mí lo hicisteis.” — Mateo 25:40 (RVR1960)
Responde las preguntas a continuación. Al elegir una opción, verás el resultado y una explicación.
1. En esta parábola, ¿quién viene en gloria como Rey y Juez en el juicio final?
2. ¿Qué grupo de personas se enumera específicamente como destinatarios de las obras misericordiosas destacadas en la parábola?