Enseñanza central:
Estas parábolas emparejadas responden a un tropiezo común: si el reinado de Dios ha llegado en Jesús, ¿por qué parece tan poco impresionante y tan discutido? Jesús enseña que la “pequeñez” presente del reino no contradice su verdad ni su destino. Como una semilla de mostaza plantada y como la levadura trabajada en la masa, el reino comienza de formas ocultas y ordinarias, pero progresa hacia una extensión e influencia inconfundibles—porque Dios es quien da el crecimiento.
Elementos clave o argumento:
En la vida judía del siglo I, la levadura (masa en fermentación) era un agente doméstico común usado para hacer que el pan subiera; una mujer la “escondía” mezclándola a fondo en una gran cantidad de harina. La imagen cotidiana de Jesús destaca una influencia discreta pero comprensiva, enfatizando cómo actúa el reino de Dios bajo la superficie antes de que sus resultados sean evidentes.
“Les dijo otra parábola: El reino de los cielos es semejante a la levadura que tomó una mujer, y la escondió en tres medidas de harina, hasta que todo quedó leudado.” — Mateo 13:33
Responde las preguntas a continuación. Al elegir una opción, verás el resultado y una explicación.
1. Según la enseñanza, ¿qué ilustra la semilla de mostaza sobre el reino de Dios?
2. En el versículo de memoria, ¿en qué escondió la mujer la levadura?