Enseñanza central:
Jesús cuenta la parábola de la moneda perdida para defender y revelar el corazón de Dios: el Señor no es indiferente hacia los perdidos espirituales. Él toma la iniciativa para recuperarlos, y el resultado no es mero alivio sino gozo—un gozo compartido “en la presencia de los ángeles de Dios” cuando ocurre el arrepentimiento. La parábola subraya el arrepentimiento como la respuesta decisiva a la gracia buscadora de Dios, y confronta el desprecio religioso hacia los “pecadores” mostrando el deleite de Dios en su restauración.
Elementos clave o argumento:
Una “dracma” era una moneda de plata común, a menudo entendida como aproximadamente el salario de un día. En un hogar típico del primer siglo, la iluminación limitada y los suelos polvorientos significaban que encontrar una moneda pequeña podía requerir una lámpara y barrer—detalles que refuerzan el punto principal de la parábola: la búsqueda intencional y persistente de la propietaria.
“Así os digo que hay gozo delante de los ángeles de Dios por un pecador que se arrepiente.” — Lucas 15:10
Responde las preguntas a continuación. Al elegir una opción, verás el resultado y una explicación.
1. ¿Qué acciones realiza la mujer para encontrar la moneda perdida?
2. Según la conclusión expresada por Jesús, ¿qué ocurre cuando un pecador se arrepiente?