Enseñanza central:
Jesús responde a comentarios piadosos sobre el futuro “banquete” en el reino de Dios advirtiendo que muchos que presuponen pertenecer pueden en realidad rechazar la invitación de Dios cuando se les presente. La parábola enfatiza la gracia divina (el anfitrión provee el banquete), la responsabilidad humana (las personas realmente rehúsan) y la sorprendente amplitud de la acogida de Dios (los pobres y los forasteros son traídos). Confronta la presunción y llama a una respuesta inmediata y de todo corazón al llamado de Dios.
Elementos clave o Argumento:
En el mundo antiguo, una invitación a un banquete a menudo tenía dos etapas: una aceptación inicial y un anuncio posterior cuando la comida estaba lista. Aceptar la primera invitación y luego rehusar en la segunda era un grave insulto público al anfitrión—lo que subraya cuán grave y ofensivo es verdaderamente el rechazo de la invitación al reino de Dios (Lucas 14:16–20).
“Porque os digo, que ninguno de aquellos hombres que fueron invitados gustará de mi cena.” — Lucas 14:24
Responde las preguntas a continuación. Al elegir una opción, verás el resultado y una explicación.
1. Según el versículo para memorizar, ¿qué les sucederá a los que fueron invitados pero rechazaron?
2. ¿Quiénes son descritos específicamente como bienvenidos al banquete en lugar de los que rechazaron?