La Nueva Jerusalén

Contexto visionario

  • Referencia bíblica principal: Apocalipsis 21:1–27; 22:1–5
  • Profeta / Autor: Juan (el apóstol y exiliado en Patmos)
  • Contexto histórico: Mundo romano de finales del primer siglo; iglesias que enfrentan presión, persecución y la tentación de comprometerse (cf. Apocalipsis 1–3)
  • Modo de revelación: Juan es llevado «en el Espíritu» y un ángel le muestra la visión (Apocalipsis 21:10)

El relato visionario

El escenario inicial:
Tras las escenas de juicio y la derrota de los poderes del mal, Juan ve «un cielo nuevo y una tierra nueva» y oye una gran voz que anuncia que Dios mora con la humanidad (Apocalipsis 21:1–3). La atmósfera es de renovación final: se proclama que el llanto y la muerte pasarán (Apocalipsis 21:4).

Las imágenes centrales:
A Juan se le muestra la ciudad santa, la Nueva Jerusalén, que desciende del cielo de parte de Dios, preparada como una novia (Apocalipsis 21:2, 10). Ve:

  • Una ciudad resplandeciente con la gloria de Dios y un brillo semejante a piedras preciosas (21:11)
  • Un gran muro alto con doce puertas (nombradas por las tribus de Israel) y doce cimientos (con los nombres de los apóstoles) (21:12–14)
  • Dimensiones medidas—un cubo inmenso y perfecto (21:15–17)
  • Calles de oro, cimientos adornados con piedras preciosas y puertas como perlas (21:18–21)
  • No hay templo, porque Dios y el Cordero son su templo; no hay sol ni luna, porque la gloria de Dios es su luz (21:22–23)
  • Un río del agua de vida y el árbol de la vida que da fruto para sanidad; no hay maldición (22:1–3)

Análisis del simbolismo

SímboloSignificado / Interpretación
La ciudad “que desciende del cielo” (Apocalipsis 21:2, 10)Enfatiza que la morada final de Dios con su pueblo es don y obra de Dios, no logro humano. Hace eco de las esperanzas del Antiguo Testamento de la restauración de Sion (Isaías 60; Ezequiel 40–48) y las supera en alcance y permanencia.
Imagen de la novia (Apocalipsis 21:2, 9)La ciudad se describe como una novia, vinculándola al tema del pueblo de la alianza de Dios unido al Cordero (cf. Apocalipsis 19:7–8; Efesios 5:25–27). La imagen comunica pureza, amor y relación de alianza cumplida.
Doce puertas (tribus) y doce cimientos (apóstoles) (Apocalipsis 21:12–14)Señala continuidad y unidad en el plan redentor de Dios: la historia de Israel y el testimonio apostólico pertenecen juntos al pueblo de Dios (cf. Mateo 19:28; Efesios 2:19–22). El número doce subraya la plenitud de la alianza.
Ausencia de templo (Apocalipsis 21:22)No es rechazo de la adoración, sino su consumación: la presencia de Dios es inmediata y sin mediación. Esto cumple el propósito del santuario/templo—Dios morando entre su pueblo (Éxodo 25:8; Juan 1:14).
Medidas perfectas en forma de cubo (Apocalipsis 21:16)La forma cúbica recuerda al Lugar Santísimo (1 Reyes 6:20), sugiriendo que toda la ciudad es como un santísimo cósmico—santidad total y acceso a Dios para su pueblo.
Río de vida y árbol de la vida (Apocalipsis 22:1–2)Hace eco del Edén (Génesis 2:9–10) y de las visiones de ríos en el templo profético (Ezequiel 47:1–12). La imaginería transmite vida restaurada, sanidad y abundancia que fluyen del trono de Dios—la renovación de la creación bajo el gobierno divino.
No más muerte, llanto ni maldición (Apocalipsis 21:4; 22:3)Expresa la reversión final de las consecuencias de la caída (Génesis 3). La redención de Dios se presenta no solo como consuelo individual, sino como la eliminación completa de los efectos del pecado en la creación renovada.

Interpretar los símbolos primordialmente a través de la Escritura misma, evitando simbolismos modernos o especulativos.


El mensaje divino

Esta visión es principalmente una promesa de restauración y una revelación del estado final del pueblo redimido de Dios en una creación renovada.

  • La meta de Dios es morar con su pueblo: El anuncio central es relacional y de alianza: “He aquí el tabernáculo de Dios con los hombres” (Apocalipsis 21:3).
  • El mal y sus efectos terminarán de verdad: Las declaraciones de “no más” (muerte, llanto, dolor, maldición) comunican la finalidad de la victoria de Dios (Apocalipsis 21:4; 22:3).
  • Santidad y acceso van juntos: La ciudad es intensamente santa, pero sus puertas se muestran abiertas, lo que implica seguridad y bienvenida para los redimidos (Apocalipsis 21:25–27).
  • Un llamado a la perseverancia: Para la audiencia original—creyentes bajo presión en el imperio romano—la Nueva Jerusalén revelaba que el sufrimiento presente y el esplendor imperial son temporales, mientras que el reino de Dios y su pueblo perduran (cf. Apocalipsis 2–3; 21:6–8).

Cumplimiento y alcance (sin cronologías especulativas):
Apocalipsis enmarca la Nueva Jerusalén como la culminación del plan divino—frecuentemente entendida en la interpretación cristiana histórica como futura y final (la consumación tras el juicio y la renovación). Al mismo tiempo, la iglesia ya experimenta un anticipo real de la presencia de Dios por medio de Cristo y del Espíritu (Juan 14:23; Efesios 2:19–22), apuntando a un patrón de “ya/no todavía” sin forzar una cronología detallada.


Perspectiva histórica y cultural

En el mundo antiguo, las ciudades y los templos simbolizaban seguridad, identidad y la presencia de un dios. La visión de Juan emplea la imaginería familiar de ciudad y templo, pero la transforma: la Nueva Jerusalén no necesita templo ni cierre defensivo, porque Dios mismo es la luz, la protección y el centro de la ciudad. Esto desafía directamente las pretensiones imperiales que proclamaban a Roma como la “ciudad eterna” y fuente verdadera de paz; Apocalipsis presenta la morada de Dios como el único reino duradero (cf. Apocalipsis 17–18 en contraste con 21–22).


Versículo clave para recordar

“He aquí el tabernáculo de Dios con los hombres, y él morará con ellos; y ellos serán su pueblo, y Dios mismo estará con ellos como su Dios.” — Apocalipsis 21:3

Quizzes

Responde las preguntas a continuación. Al elegir una opción, verás el resultado y una explicación.

1. En la visión, ¿por qué no hay templo en la Nueva Jerusalén?

2. ¿Qué se dice que da luz a la Nueva Jerusalén en lugar del sol o la luna?