El encuentro:
Jesús se retira y la multitud lo sigue. Él los acoge, les enseña acerca del reino de Dios y sana a los que necesitan ser sanados (Lucas 9:11). Los discípulos piden que despida a la gente para que puedan ir a comprar comida (Mat. 14:15; Marcos 6:35–36).
La intervención divina:
Jesús ordena a los discípulos que den de comer a la multitud (Mat. 14:16; Marcos 6:37). La comida disponible es cinco panes y dos peces (Mat. 14:17; Juan 6:9). Jesús hace que la gente se siente (Marcos 6:39–40). Él toma los panes y los peces, mirando al cielo, bendice/da gracias, parte los panes, y los da a los discípulos para que los pongan delante de la gente (Mat. 14:19; Marcos 6:41; Lucas 9:16; Juan 6:11).
El resultado inmediato:
Todos comen y quedan satisfechos, y se recogen doce cestas de restos (Mat. 14:20; Marcos 6:42–43; Lucas 9:17; Juan 6:12–13). El número alimentado es alrededor de cinco mil hombres, aparte de mujeres y niños (Mat. 14:21). En Juan, la multitud identifica a Jesús como “el profeta que había de venir al mundo”, y Jesús se retira cuando intentan hacerlo rey por la fuerza (Juan 6:14–15).
Esta señal revela la autoridad divina de Jesús sobre la creación y la provisión: Él provee abundante alimento donde los recursos humanos son insuficientes. Actuando con acción de gracias al Padre y distribuyendo a través de sus discípulos, Jesús se muestra como Aquel que apacienta y sostiene al pueblo de Dios, cumpliendo la esperanza de Israel de que Dios volvería a proveer en el desierto. El milagro también funciona como una señal que apunta más allá del pan mismo hacia la identidad y la misión de Jesús (Juan 6:14–15).
Juan nota que “la Pascua, la fiesta de los judíos, estaba cerca” (Juan 6:4). En la memoria de Israel, la Pascua y el viaje por el desierto estaban estrechamente vinculados con la provisión de maná por parte de Dios; este contexto sitúa la alimentación como una señal teológicamente cargada de la provisión salvadora de Dios, ahora centrada en Jesús.
“Y comieron todos, y se saciaron; y recogieron de los pedazos que les sobraron, doce cestas.” — Lucas 9:17 (RVR1960)
Responde las preguntas a continuación. Al elegir una opción, verás el resultado y una explicación.
1. ¿Qué alimento había disponible para alimentar a la multitud antes del milagro?
2. ¿Cuántos cestos de sobras se recogieron después de que todos comieron y quedaron satisfechos?