El comienzo:
Abraham, ya viejo, busca una esposa para Isaac para que la línea familiar del pacto continúe en la tierra que Dios prometió. Hace jurar a su siervo principal que no tomará mujer de los cananeos, sino que irá a los parientes de Abraham en su región ancestral. Abraham expresa confianza en que Dios guiará la misión.
El desarrollo:
El siervo viaja a la ciudad de Nacor y ora por una señal clara: que la mujer escogida le ofreciera agua a él y también a sus camellos. Aparece Rebeca, saca agua y de buena voluntad provee para él y para los animales, cumpliendo la señal. El siervo se entera de que ella pertenece a la parentela de Abraham y le da presentes, luego explica su misión al seno de su casa. Tras oír el relato y reconocer la guía de Dios, la familia da su consentimiento; la propia Rebeca acepta ir.
El final:
Rebeca parte con el siervo hacia Canaán, acompañada de sus criadas. Isaac sale a recibirlas en el campo, y Rebeca llega a ser su mujer. Isaac la amó, y el matrimonio le trae consuelo tras la muerte de su madre, Sara.
Este relato destaca la fiel guía de Dios en la preservación de la línea del pacto por la cual la bendición fue prometida a los descendientes de Abraham. La providencia de Dios se muestra a través de acciones ordinarias —viajes, hospitalidad, consentimiento familiar— dirigidas hacia un propósito del pacto. La historia también subraya la importancia de la identidad del pacto: el matrimonio de Isaac se presenta no meramente como una elección personal, sino como parte de la promesa continua de Dios de formar un pueblo a través del cual se extenderá la bendición divina.
Las negociaciones matrimoniales en el antiguo Oriente Próximo solían involucrar la participación familiar, juramentos y presentes nupciales (a menudo llamados “precio de la novia” o regalos de desposorio), reflejando la naturaleza seria y basada en la parentela del matrimonio como una alianza doméstica. El énfasis en la hospitalidad junto a un pozo concuerda con costumbres sociales conocidas: los pozos eran puntos públicos claves donde los viajeros dependían de la generosidad local y donde podían producirse presentaciones.
“Jehová enviará su ángel delante de ti, y tomarás mujer para mi hijo de allí.” — Génesis 24:7
Responde las preguntas a continuación. Al elegir una opción, verás el resultado y una explicación.
1. ¿Qué señal oró el siervo de Abraham para identificar a la mujer escogida?
2. ¿Cómo se describe la reacción de Isaac al casarse con Rebeca?