Maná en el Desierto y Agua de la Roca

Contexto y escenario

  • Referencia bíblica principal: Éxodo 16:1–36; 17:1–7
  • Período histórico: El viaje de Israel por el desierto después del éxodo de Egipto
  • Ubicación geográfica: Desierto de Sin; Refidim (en el camino al Sinaí/Horeb)
  • Personajes clave: Jehová (YHWH), Moisés, Aarón, los israelitas

La narrativa

El comienzo: Después de salir de Egipto, los israelitas viajan por el desierto y pronto enfrentan la escasez. Hambrientos e inseguros, se quejan contra Moisés y Aarón, comparando su dificultad con la vida en Egipto. Jehová responde prometiendo proveer alimento, probando si el pueblo obedecerá su instrucción.

El desarrollo: Dios envía maná por la mañana y codornices por la tarde, ordenando al pueblo recoger solo lo que necesita cada día, con una porción doble el sexto día por causa del Sábado. Algunos ignoran la orden—ya sea acaparando maná o saliendo a recoger en el Sábado—y los resultados evidencian desconfianza y desobediencia. Más tarde, en Refidim, el pueblo vuelve a contender porque no hay agua, cuestionando si Jehová está realmente entre ellos. Dios instruye a Moisés para que golpee la roca en Horeb, y agua fluye para que el pueblo beba.

El final: El maná se convierte en provisión diaria durante los años de peregrinación de Israel en el desierto, y una porción se guarda como testimonio para las generaciones futuras. El lugar del milagro del agua recibe los nombres Masá (“prueba”) y Meribá (“contienda”) porque el pueblo puso a prueba a Jehová y peleó con sus líderes. El resultado inmediato es claro: Dios sostiene a su pueblo en el desierto mientras los llama a la confianza y la obediencia.


Significado teológico

Esta historia destaca a Dios como el Señor del pacto fiel que provee a su pueblo redimido en condiciones que ellos mismos no pueden resolver. El maná y el agua revelan que la vida en el desierto depende de la presencia y la palabra continuas de Dios—no solamente de la liberación pasada de Egipto. La “prueba” no se presenta como la incertidumbre de Dios acerca de Israel, sino como un medio para formar a un pueblo que aprenda a vivir por su instrucción y a honrar sus ritmos sagrados (incluyendo el Sábado). El nombramiento de Masá y Meribá subraya que la incredulidad puede convertir la necesidad en acusación, sin embargo la misericordia de Dios continúa sosteniendo a su pueblo.


Perspectiva histórica y cultural

En el antiguo Oriente Próximo, viajar por el desierto requería una planificación cuidadosa alrededor de las fuentes de agua, ya que los wadis estacionales y los manantiales podían fallar inesperadamente. Éxodo presenta la supervivencia de Israel no como resultado de una logística superior, sino como dependiente de la provisión divina—especialmente llamativo en una región donde el agua determinaba si las comunidades podían permanecer en un lugar o no.


Versículo clave

“Entonces Jehová dijo a Moisés: He aquí yo os haré llover pan del cielo; y el pueblo saldrá y recogerá cada día su comida, para que yo los pruebe si andan en mi ley, o no.” — Éxodo 16:4

Quizzes

Responde las preguntas a continuación. Al elegir una opción, verás el resultado y una explicación.

1. ¿Qué alimento proveyó Dios por la mañana durante el viaje de Israel por el desierto?

2. ¿Por qué se llamó Masá y Meribá el lugar del milagro del agua?