La Última Cena y el Lavado de los Pies

Contexto y escenario

  • Referencia bíblica principal: Matthew 26:17–30; Mark 14:12–26; Luke 22:7–38; John 13:1–30 (washing of feet)
  • Periodo histórico: Second Temple Judaism (Roman-era Judea)
  • Ubicación geográfica: Jerusalem (an upper room prepared for the meal)
  • Personajes clave: Jesús; los Doce (incluyendo a Pedro y a Judas Iscariote)

El relato

El comienzo: Jesús se reúne con sus discípulos en Jerusalén para comer la cena de Pascua. Sabiendo que su hora está cerca, comparte la comida con ellos en la sombra del sufrimiento venidero. Durante la cena, se levanta, se quita su manto exterior y se dispone a servirles.

El desarrollo: Jesús lava los pies de los discípulos, una tarea normalmente realizada por un siervo, y explica que este acto refleja su amor y establece un ejemplo de servicio humilde. Pedro se resiste al principio, pero Jesús le dice que si no es lavado, no tiene parte con él. Luego habla de una traición desde dentro del grupo e identifica a Judas, quien se marcha hacia la noche. En la tradición de la cena recordada en los Evangelios sinópticos, Jesús toma pan y copa, da gracias y habla de su cuerpo y su sangre, vinculando la comida con el pacto y con el perdón de los pecados.

El final: Jesús instruye a sus discípulos sobre la fidelidad y el amor, preparándolos para lo que está por suceder. Terminan la comida, y Jesús indica que no beberá más del fruto de la vid hasta el reino de Dios. Salen del aposento y se dirigen al Monte de los Olivos, avanzando hacia los acontecimientos que conducen directamente a su arresto.


Significado teológico

Esta escena concentra la misión entregada de Jesús en palabra y obra: se abaja para limpiar y servir, revelando el carácter de Dios como amor santo expresado mediante la humildad. El pan y la copa de la cena interpretan su muerte próxima como algo pactal: Jesús se da por los demás, y su sangre se asocia con el perdón y la inauguración de los propósitos salvíficos de Dios. Juntos, el lavado y la cena muestran que participar en Jesús implica tanto recibir su limpieza como ser moldeado por su amor sacrificial.


Perspectiva histórica y cultural

En el mundo mediterráneo antiguo, el lavado de pies era una necesidad práctica porque la gente viajaba por caminos polvorientos en sandalias; típicamente lo realizaba un siervo o el personal de la casa del anfitrión. Al asumir este papel él mismo, Jesús revierte deliberadamente las expectativas normales de estatus, convirtiendo un acto común de hospitalidad en un signo visible de liderazgo servicial dentro de la comunidad.


Versículo clave

“Si yo, pues, el Señor y el Maestro, he lavado vuestros pies, vosotros también debéis lavaros los pies los unos a los otros.” — Juan 13:14

Quizzes

Responde las preguntas a continuación. Al elegir una opción, verás el resultado y una explicación.

1. ¿Qué hizo Jesús durante la cena que normalmente realizaba un siervo?

2. Después de que Judas fue identificado como el traidor, ¿qué hizo?