El comienzo:
El rey Ezequías cae gravemente enfermo, y el profeta Isaías le comunica un mensaje sobrio: que ordene su casa, porque morirá. Ezequías vuelve su rostro a la pared y ora, apelando a que Dios recuerde su conducta fiel.
El desarrollo:
Antes de que Isaías salga del recinto del palacio, la palabra del SEÑOR viene a él con un mensaje nuevo: Dios ha oído la oración de Ezequías y ha visto sus lágrimas. Isaías le dice al rey que el SEÑOR lo sanará, que añadirá quince años a su vida y que librará a Jerusalén del rey de Asiria. Como parte de la recuperación de Ezequías, Isaías ordena que se aplique una cataplasma de higos sobre la parte inflamada, y Ezequías comienza a mejorar.
El desenlace:
Ezequías pide una señal que confirme que subirá a la casa del SEÑOR. Dios provee una señal que implica la sombra en los “escalones de Acaz”: a petición de Isaías, la sombra se mueve hacia atrás en lugar de hacia adelante. La señal confirma que el SEÑOR hará lo que ha prometido.
Este relato presenta al SEÑOR como el Dios viviente que oye la oración y tiene dominio sobre la vida y la muerte. La sanidad de Ezequías no se muestra como algo merecido por sus obras, sino como una respuesta de gracia a la oración dentro del cuidado del pacto de Dios por Judá y Jerusalén. La señal de la sombra subraya que la palabra de Dios es confiable y que su soberanía se extiende sobre el orden creado, validando el mensaje profético y asegurando al rey la protección fiel de Dios.
Las cortes reales del antiguo Cercano Oriente podían emplear dispositivos para medir el tiempo, como relojes de sol escalonados o “escalones” que medían sombras. La mención bíblica de los “escalones de Acaz” encaja en un entorno donde un complejo palaciego o del templo incluía una estructura usada para seguir el tiempo por el movimiento de una sombra, haciendo que la señal reportada fuera observable públicamente y significativa dentro del mundo de la monarquía de Judá.
“He oído tu oración, y he visto tus lágrimas; he aquí que yo te sanaré.” — 2 Reyes 20:5
Responde las preguntas a continuación. Al elegir una opción, verás el resultado y una explicación.
1. ¿Qué mensaje entregó Isaías primero al rey Ezequías cuando Ezequías estuvo gravemente enfermo?
2. ¿Cuál fue la señal confirmatoria que Dios proporcionó a Ezequías respecto a su recuperación?