El comienzo:
Después de dos años completos, Faraón es preocupado por sueños que ninguno de los magos ni sabios de Egipto puede interpretar. Entonces el copero principal recuerda a José, un hebreo preso que anteriormente interpretó sueños con acierto. José es llevado rápidamente desde la prisión, aseado y presentado ante Faraón.
El desarrollo:
José deja claro que la interpretación no procede de él, sino que Dios puede dar a Faraón la respuesta. Faraón relata dos sueños: siete vacas sanas que son devoradas por siete vacas flacas, y siete espigas llenas que son tragadas por siete espigas delgadas. José explica que los sueños comparten un solo significado: siete años de gran abundancia serán seguidos por siete años de severa hambruna, y la repetición muestra la certeza y la cercanía de lo decidido por Dios. José aconseja a Faraón nombrar a un hombre sensato para recoger y almacenar grano durante los años de abundancia y así prepararse para la hambruna.
El desenlace:
Faraón reconoce la revelación de Dios en José y lo eleva para gobernar las preparaciones de Egipto, dándole autoridad solo por debajo de la de Faraón. José supervisa almacenar una quinta parte de la cosecha durante los siete años de abundancia; cuando viene la hambruna, Egipto tiene grano, y los pueblos circundantes vienen a comprar a Egipto. El ascenso de José lo coloca en posición de preservar muchas vidas durante la crisis.
Este relato resalta la guía soberana de Dios en la historia, usando sueños y su interpretación para revelar lo "fijado por Dios" y para preservar la vida. La insistencia de José en que el sentido proviene de Dios subraya la sabiduría divina como la verdadera fuente de entendimiento, no el poder humano ni la pericia de la corte. La narrativa también avanza el tema más amplio de Génesis de que Dios protege a la familia del pacto disponiendo providencialmente los acontecimientos entre las naciones, preparando un lugar de refugio en tiempos de necesidad.
La interpretación de sueños era bien conocida en el antiguo Cercano Oriente, incluida Egipto, donde las cortes empleaban especialistas para discernir presagios y significados. Génesis 41 refleja este contexto al presentar a los “magos y sabios” de Faraón como consejeros oficiales, pero los contrasta con la afirmación de José de que la interpretación fiable pertenece a Dios.
“No está en mí; Dios dará a Faraón respuesta de paz.” — Génesis 41:16
Responde las preguntas a continuación. Al elegir una opción, verás el resultado y una explicación.
1. ¿Quién recordó a José y le habló de él a Faraón cuando los sueños de Faraón lo inquietaron?
2. Según la interpretación de José, ¿qué significaban los dos sueños de Faraón?