El escenario inicial: Jonás huye del mandato de Dios de predicar contra Nínive. Una tormenta violenta amenaza la nave, Jonás es arrojado al mar y el mar se aquieta. En el punto de la muerte cierta, Jehová dispone que un gran pez se trague a Jonás, y Jonás permanece dentro del pez tres días y tres noches. Desde el interior, Jonás ora—lamento, confesión y acción de gracias—luego Dios manda al pez que lo entregue en tierra firme.
Las imágenes centrales:
| Símbolo | Significado / Interpretación |
|---|---|
| El gran pez (Jonás 1:17) | Un instrumento divinamente dispuesto tanto de juicio como de misericordia—no meramente un castigo, sino un medio para preservar la vida de Jonás y volverlo a la obediencia (cf. Jonás 2:6; 3:1–2). La Escritura enfatiza la iniciativa divina (“Jehová dispuso”), subrayando la soberanía de Dios sobre la creación. |
| El mar / las profundidades (Jonás 2:3–6) | Representa un peligro semejante a la muerte y fuerzas caóticas fuera del control humano. Jonás describe su experiencia con términos asociados a la cercanía de la muerte (“desde las entrañas del Seol,” “el abismo”), lo que subraya que la liberación es acto exclusivo de Dios (cf. Salmos 18:4–6; Salmos 69:1–3). |
| “Tres días y tres noches” (Jonás 1:17) | Funciona como un signo circunscrito en el tiempo de la cercanía a la muerte y de la liberación de Jonás. En el Nuevo Testamento, Jesús trata la experiencia de Jonás como un tipo de “signo” que apunta a su propio sepulcro y resurrección (cf. Mateo 12:39–41). El texto invita a una lectura teológica centrada en el acto salvífico de Dios más que en una cronología especulativa. |
Interpreta los símbolos principalmente a través de la propia Escritura, evitando simbolismos modernos o especulativos.
Este episodio comunica varias verdades entrelazadas:
En el antiguo Cercano Oriente, el mar a menudo simbolizaba caos incontrolable y poder amenazante de muerte. El lenguaje de Jonás sobre hundirse, ser engullido y acercarse al “abismo” habría comunicado una realidad inconfundible: Jonás ha llegado al límite de la capacidad humana. Contra ese telón de fondo, la narrativa enfatiza que el Dios de Israel gobierna incluso la profundidad caótica y puede usar a una criatura del mar como su siervo (cf. Jonás 1:17; 2:10).
"Entonces oró Jonás a Jehová su Dios desde el vientre del pez," — Jonás 2:1
Responde las preguntas a continuación. Al elegir una opción, verás el resultado y una explicación.
1. ¿Cuánto tiempo permaneció Jonás dentro del gran pez?
2. ¿Qué hizo Jehová después de que Jonás oró desde dentro del pez?