El encuentro:
Después de enviar a los discípulos por delante en la barca y despedir a la multitud, Jesús sube al monte a solas para orar. Durante la noche, mientras la barca es golpeada por las olas, Jesús se acerca a ellos caminando sobre el agua.
La intervención divina:
Cuando los discípulos se turban al verlo, Jesús les habla: «¡Ánimo; yo soy; no temáis!» (Mateo 14:27). En el relato de Mateo, Pedro se acerca a Jesús sobre el agua a la orden de Jesús, pero comienza a hundirse; Jesús lo toma de la mano y le dice: «¡Hombre de poca fe! ¿por qué dudaste?» (Mateo 14:31).
El resultado inmediato:
En Mateo, cuando Jesús y Pedro entran en la barca, el viento cesa, y los que están en la barca adoran a Jesús, diciendo: «Verdaderamente eres Hijo de Dios.» (Mateo 14:33). En Juan, cuando Jesús entra en la barca, enseguida llegan a la tierra adonde se dirigían (Juan 6:21). Marcos nota el asombro de los discípulos y que sus corazones estaban endurecidos (Marcos 6:51–52).
El caminar de Jesús sobre el mar revela su autoridad divina sobre la creación y su identidad como más que un profeta. Hace lo que sólo Dios puede hacer: domina las aguas y trae seguridad a sus discípulos, conduciendo a la adoración y a la confesión de su filiación (Mateo 14:33). El milagro funciona como un signo: Jesús está presente con su pueblo en la angustia, y su palabra vence el temor y el caos.
En la imaginación bíblica, el mar a menudo representa poder incontrolable y peligro (cfr. Job 9:8; Sal. 77:19). Jesús caminando sobre el mar remite al lenguaje del Antiguo Testamento acerca de Dios que pisa sobre las olas, subrayando el peso cristológico del milagro.
“Pero enseguida Jesús les habló, diciendo: —¡Ánimo; yo soy; no temáis!—” — Mateo 14:27
Responde las preguntas a continuación. Al elegir una opción, verás el resultado y una explicación.
1. Antes de que Jesús llegara a los discípulos en el mar, ¿qué hizo después de enviarlos por delante y despedir a la multitud?
2. En el relato de Mateo, ¿qué ocurrió cuando Jesús y Pedro entraron en la barca?