El escenario inicial:
El SEÑOR manda a Jeremías que descienda a la casa de un alfarero. Allí contempla al alfarero trabajando en la rueda, modelando un vaso de la arcilla. La atmósfera es ordinaria y terrena —el taller de un artesano—, pero se convierte en el escenario de una palabra directa de Dios.
Las imágenes centrales:
| Símbolo | Significado / Interpretación |
|---|---|
| El alfarero | Representa la autoridad soberana del SEÑOR sobre su pueblo y sobre las naciones. Dios reclama el derecho de moldear, remodelar y juzgar (Jeremías 18:6). La Escritura usa con frecuencia la imagen del alfarero para la soberanía divina y la legítima propiedad (Isaías 29:16; 45:9; Romanos 9:20–21). |
| La arcilla | Representa un pueblo/nación como objeto de la obra formadora de Dios—aquí aplicado a “la casa de Israel” (Jeremías 18:6). La maleabilidad de la arcilla resalta la dimensión moral y de pacto: la obra de moldear de Dios incluye la respuesta al arrepentimiento o a la terquedad (Jeremías 18:8–10). |
| El vaso estropeado rehecho | Ilustra la libertad de Dios para retrabajar lo dañado y alterar los resultados anunciados en respuesta al arrepentimiento humano o a la rebelión. La enseñanza inmediata es de pacto: el juicio amenazado puede ser retirado si una nación se vuelve del mal; la bendición prometida puede ser quitada si se vuelve al mal (Jeremías 18:7–10). |
Interpreta los símbolos principalmente a través de la Propia Escritura, evitando simbolismos modernos o especulativos.
El mensaje central es una advertencia y un llamado al arrepentimiento, fundamentado en el derecho soberano de Dios para gobernar a su pueblo del pacto.
Cómo lo oiría la audiencia original:
En un tiempo de ansiedad política y compromiso espiritual, se les dice a los de Judá que la seguridad nacional no reside en alianzas ni en rituales, sino en la fidelidad al pacto. La imagen del alfarero confronta el orgullo: no son autónomos. Sin embargo, también ofrece misericordia: las mismas manos que juzgan pueden volver a formar, si se arrepienten.
Significado cercano y más amplio (sin cronologías especulativas):
La alfarería era un oficio común y visible en el cercano Oriente antiguo, y la rueda de alfarero permitía a un artesano diestro moldear y remodelar la arcilla con rapidez. Un vaso que “se estropeaba” en la rueda no era necesariamente desechado; podía colapsarse y volver a trabajarse en una nueva forma. La audiencia de Jeremías comprendería inmediatamente el punto: la autoridad del alfarero sobre la arcilla es total, y el “futuro” de la arcilla depende del propósito del alfarero—una imagen accesible para la legítima gobernanza de Dios sobre su pueblo.
Mas se echó a perder el vaso que hacía en la mano del alfarero, y volvió a hacer de él otro vaso, según le parecía bien al alfarero hacerlo. — Jeremías 18:4
Responde las preguntas a continuación. Al elegir una opción, verás el resultado y una explicación.
1. ¿A dónde fue enviado Jeremías para recibir la lección escenificada?
2. ¿Qué dijo el pueblo en respuesta al llamado de Jehová para enmendar sus caminos?