El comienzo:
En la corte persa en Susa, Amán ascendió a un alto rango bajo el reinado del rey Asuero y esperaba honor público. Mardoqueo, un judío pariente de la reina Ester, se negó a inclinarse ante Amán. Indignado, Amán buscó no sólo castigar a Mardoqueo sino destruir a todos los judíos en todo el imperio.
El desarrollo:
Amán echó pur (suertes) para escoger un día para la destrucción planeada y persuadió al rey para que emitiera un decreto a todo el imperio contra los judíos. Mardoqueo lloró públicamente y exhortó a Ester a interceder ante el rey, advirtiendo que el silencio no garantizaría su seguridad. Ester reconoció el peligro de acercarse al rey sin ser invitada, pues eso podía significar la muerte a menos que el rey extendiera misericordia. Indicó a Mardoqueo que reuniera a los judíos en Susa para un ayuno de tres días, mientras ella y sus criadas también ayunaban, y luego resolvió presentarse ante el rey.
El desenlace:
Tras el ayuno, Ester se vistió con ropas reales y se presentó en el patio interior frente al salón del rey. El rey la vio y extendió el cetro de oro, señalando aceptación en lugar de juicio. Ester se acercó y tocó el cetro, obteniendo permiso para hablar y preparando el terreno para su súplica en favor de su pueblo.
Este episodio destaca el cuidado preservador de Dios por su pueblo del pacto aun cuando viven en el exilio y en vulnerabilidad política. Aunque Dios no se nombra explícitamente en Ester, la historia presenta la providencia divina obrando a través de la responsabilidad humana, el valor y la dependencia comunitaria expresada en el ayuno. La disposición de Ester a arriesgar su vida subraya la gravedad de la intercesión y el tema de que la liberación puede venir por personas designadas que actúan fielmente dentro de los propósitos en desarrollo de Dios.
El protocolo real persa enfatizaba la autoridad absoluta del rey; acercarse al rey sin ser convocado podía considerarse delito capital a menos que el rey concediera clemencia. Las referencias del relato a decretos reales, órdenes selladas y procedimientos palaciegos coinciden con lo que se sabe sobre la administración imperial persa y la etiqueta de la corte.
“Ve, reúne a todos los judíos que se hallan en Susa, y ayunad por mí.” — Ester 4:16
Responde las preguntas a continuación. Al elegir una opción, verás el resultado y una explicación.
1. ¿Qué acción de Mardoqueo hizo que Amán se enfureciera?
2. ¿Cómo le mostró el rey Asuero a Ester que la aceptaba cuando ella se le acercó después del ayuno?