El comienzo:
Israel es oprimido por Madián y pueblos relacionados, que saquean la tierra repetidamente. El SEÑOR llama a Gedeón para que libere a Israel, y Gedeón reúne un ejército para enfrentar a los invasores acampados en el valle de Jezreel.
El desarrollo:
El SEÑOR le dice a Gedeón que su ejército es demasiado grande, para que Israel no se atribuya la victoria. Primero, los que tienen miedo son enviados a casa; luego los hombres restantes son probados junto al agua, y solo se seleccionan 300. Aquella noche Gedeón recibe una confirmación mediante el sueño de un madianita, y prepara su pequeña fuerza con trompetas, vasijas y antorchas. A la señal de Gedeón, los 300 rodean el campamento, rompen las vasijas, levantan las antorchas y tocan las trompetas, y el SEÑOR siembra pánico y confusión entre el enemigo.
El final:
Las fuerzas madianitas se vuelven unas contra otras y comienzan a huir. Gedeón llama a otros israelitas para perseguir, y la retirada se convierte en una derrota desordenada mientras el enemigo es expulsado del territorio de Israel. El desenlace subraya que la victoria decisiva se atribuye a la intervención del SEÑOR más que a la fuerza militar.
Esta historia enfatiza al SEÑOR como el verdadero libertador de Israel, que actúa para salvar a su pueblo cuando ellos son impotentes. Al reducir el ejército, Dios impide que Israel se jacte y dirige la atención a la fidelidad y soberanía divinas. La victoria de Gedeón sirve al tema más amplio del libro de los Jueces: la salvación de Israel viene por la misericordia e iniciativa de Dios, no por la capacidad humana ni por los números.
Coaliciones de saqueadores como Madián y sus aliados reflejan patrones conocidos del antiguo Cercano Oriente, donde grupos móviles y alianzas regionales podían devastar comunidades agrarias saqueando cosechas y ganado. Las llanuras amplias del valle de Jezreel y sus rutas estratégicas lo convertían en un lugar natural para estas incursiones y para grandes campamentos.
"Y Jehová dijo a Gedeón: Con la gente que está contigo no te mostraré a dar a mano de los madianitas, para que no se gloríe Israel contra mí, diciendo: 'Mi mano me ha salvado'." — Jueces 7:2
Responde las preguntas a continuación. Al elegir una opción, verás el resultado y una explicación.
1. ¿Por qué dijo el SEÑOR que el ejército de Gedeón era demasiado numeroso?
2. ¿Qué objetos preparó Gedeón para que los 300 hombres usaran cuando rodearon el campamento enemigo?