El escenario inicial:
Un ángel invita a Juan a ver “el juicio de la gran ramera” que influencia a las naciones. Juan es llevado “a un desierto”, donde la escena es austera y ominosa—adecuada para una revelación de juicio divino y exposición (Apocalipsis 17:1–3).
Las imágenes centrales:
Juan ve:
| Símbolo | Significado / Interpretación |
|---|---|
| “Babilonia la Grande” / la mujer (ramera) | Un retrato simbólico de una ciudad/sistema mundano idólatra, rico y persecutor opuesto a Dios. El ángel dice explícitamente que representa “la gran ciudad” que domina sobre los reyes de la tierra (Apocalipsis 17:18). “Babilonia” evoca la Babilonia del AT como arquetipo de imperio arrogante y opresión (Is. 13–14; Jer. 50–51), aplicado tipológicamente al culmen de poder impío en el tiempo del fin. |
| Bestia escarlata con siete cabezas y diez cuernos | Estrechamente vinculada con la bestia de Apocalipsis 13, representa el poder imperial anticristiano energizado por Satanás (Apocalipsis 13:1–8; 17:7–8). El ángel interpreta las siete cabezas como siete montes y también siete reyes (Apocalipsis 17:9–10), indicando dominio político a través de poderes sucesivos. Los diez cuernos son diez reyes que se alían con la bestia por un tiempo limitado (Apocalipsis 17:12–13). |
| Copa de oro de las abominaciones / embriaguez | Su prosperidad seductora y corrupción espiritual: ella embriaga a las naciones con su inmoralidad (Apocalipsis 17:2, 17:4). La imaginería remite a las acusaciones proféticas contra la idolatría y la infidelidad al pacto (Jer. 51:7; cf. Nah. 3:4). |
| Mercaderes, carga y colapso “en una hora” | Una imagen del alcance económico de Babilonia y de la prontitud del juicio divino (Apocalipsis 18:11–17). La lista extensa de mercancías enfatiza lujo, explotación y deshumanización (“esclavos, esto es, almas humanas,” Apocalipsis 18:13). |
| “Salid de en medio de ella, pueblo mío” | Un llamado de pacto a la separación de la idolatría y la complicidad en el mal, que remite a llamados del AT a abandonar Babilonia antes del juicio (Is. 48:20; Jer. 51:45) y al llamado del NT a la santidad (2 Cor. 6:14–18). |
Interpreten los símbolos principalmente a través de la Sagrada Escritura misma, evitando simbolismos modernos o especulativos.
Esta visión funciona como revelación, advertencia y consuelo.
Cómo lo habría oído la audiencia original:
Los cristianos del siglo I que vivían bajo la inmensa presión cultural y económica de Roma reconocerían a Babilonia como un símbolo bíblico del imperio opresor. Sin exigir una identificación uno a uno de cada detalle, el mensaje fortalece la perseverancia: el esplendor imperial es temporal, pero el reino de Dios es definitivo (cf. Apocalipsis 13:9–10).
Cumplimiento cercano, futuro y por capas (enunciado con cautela):
En el mundo antiguo, las grandes ciudades e imperios a menudo se publicitaban como eternos mediante monumentos, moneda y el culto imperial. La representación de la caída de Babilonia “en una hora” (Apocalipsis 18:10, 18:17) confronta directamente esa propaganda: lo que parece inamovible—poder político, redes económicas y prestigio cultural—puede ser trastornado instantáneamente por el juicio de Dios, tal como los profetas declararon contra la Babilonia histórica (Jer. 51:8).
“Salid de en medio de ella, pueblo mío, para que no seáis partícipes de sus pecados, ni recibáis parte de sus plagas.” — Apocalipsis 18:4
Responde las preguntas a continuación. Al elegir una opción, verás el resultado y una explicación.
1. En la visión, ¿a dónde es llevado Juan cuando el ángel lo invita a ver el juicio de la gran ramera?
2. Según la interpretación del ángel, ¿qué representan las siete cabezas de la bestia escarlata?