El comienzo:
En la corte persa en Susa, el rey Asuero depone a la reina Vashti y más tarde elige a Ester, una mujer judía, como reina, aunque su identidad no se da a conocer al principio. El primo de Ester, Mardoqueo, sirve en la puerta del rey y descubre un complot contra el rey, que es registrado en las crónicas reales. La tensión aumenta cuando Amán, un alto funcionario, se enfurece porque Mardoqueo no se inclina ante él.
El desarrollo:
Amán persuade al rey para que emita un decreto en todo el imperio para destruir a los judíos en una fecha señalada, determinada por echar pur (suertes). Mardoqueo insta a Ester a acercarse al rey y suplicar por su pueblo, aun cuando entrar sin ser invitada podría significar la muerte. Ester manda ayunar y luego se presenta valientemente ante el rey, quien le muestra favor e la invita a banquetes. En el segundo banquete Ester revela su identidad judía y denuncia el plan de Amán, mientras el rey se entera de que Mardoqueo le había protegido anteriormente.
El final:
Amán es ejecutado en la horca que había preparado para Mardoqueo, y Mardoqueo es exaltado con gran honor. Como los decretos persas no podían revocarse, se promulga un nuevo edicto real que permite a los judíos defenderse, y son librados de sus enemigos en todo el imperio. Los judíos establecen la Fiesta de Purim como una conmemoración anual de su cambio de suerte, de la amenaza de destrucción a la seguridad y la alegría, y el liderazgo de Mardoqueo fortalece a la comunidad.
Ester muestra el cuidado preservador de Dios sobre su pueblo del pacto incluso mientras viven en el exilio y son vulnerables entre las naciones. Aunque Dios no es nombrado explícitamente en el libro, la narrativa enfatiza la providencia —reversiones, timing y liberación “oculta”— a través de eventos ordinarios y el valor fiel. La historia resalta la supervivencia continua del pueblo judío y la continuidad de los propósitos divinos, mostrando que la aniquilación amenazada no anula sus compromisos con su pueblo.
La administración real persa en Ester refleja rasgos conocidos del período persa más amplio: una corte centralizada con funcionarios, edictos escritos circulando por las provincias y la prominencia de Susa como centro real. La práctica de emitir decretos sellados y registrar eventos en crónicas reales encaja con el énfasis documentado en los imperios del antiguo Cercano Oriente sobre registros oficiales y comunicación administrativa.
“Porque si callas ahora, de otra parte vendrá la salvación y la liberación para los judíos; pero tú y la casa de tu padre pereceréis; y ¿quién sabe si para esta hora has llegado al reino?” — Ester 4:14
Responde las preguntas a continuación. Al elegir una opción, verás el resultado y una explicación.
1. ¿Cómo se determinó la fecha del decreto de Amán contra los judíos?
2. ¿Por qué el rey emitió un nuevo edicto real después de que se expusiera el plan de Amán?