El comienzo:
Durante una temporada en que los reyes típicamente iban a la guerra, David permanece en Jerusalén mientras su ejército combate contra los amonitas. Desde su palacio ve a Betsabé bañándose y se entera de que es la esposa de Urías, uno de los soldados de David. David la manda a llamar, y ella queda embarazada.
El desarrollo:
Para encubrir la situación, David hace volver a Urías del campo de batalla, con la esperanza de que vaya a su casa con su mujer, pero Urías se niega por lealtad a sus compañeros y al esfuerzo bélico. Entonces David envía a Urías de regreso con una carta a Joab que efectivamente ordena la muerte de Urías al colocarlo en una posición peligrosa y retirarle el apoyo. Urías muere, y después de un periodo de luto David toma a Betsabé por mujer—pero la narrativa afirma que las acciones de David fueron malas ante los ojos de Jehová.
El desenlace:
Dios envía a Natán para confrontar a David con una parábola que expone su abuso de poder e injusticia; David reconoce: “He pecado contra Jehová.” Natán declara que Dios perdona a David, pero también anuncia graves consecuencias dentro de la casa de David. El hijo nacido de la relación muere, y tiempo después David consuela a Betsabé; ella da a luz a Salomón, a quien Jehová ama, y Salomón entra en la línea real continuada.
Esta historia revela que la realeza en pacto no coloca a una persona por encima de la autoridad moral de Dios: Jehová ve el pecado oculto y exige responsabilidad a los gobernantes. La respuesta de Dios combina justicia y misericordia—David es perdonado cuando confiesa, pero las consecuencias reales del pecado todavía se desarrollan, demostrando tanto la santidad de Dios como la gravedad del mal. Aun en medio del fracaso humano, Dios preserva sus propósitos redentores, continuando la línea davídica a través de Salomón, un hilo posteriormente reconocido en la genealogía que conduce al Mesías (Mateo 1:6).
Los palacios reales en el antiguo Cercano Oriente se construían comúnmente en terreno elevado, lo que hace plausibles las vistas desde las azoteas hacia patios vecinos en una ciudad densa como Jerusalén. La narrativa también refleja las realidades de la guerra antigua y las estructuras de mando: órdenes transmitidas por cartas y mensajeros podían determinar la colocación de las tropas y resultados de vida o muerte, destacando cómo la autoridad de David fue mal utilizada para provocar la muerte de Urías.
“He pecado contra Jehová.” — 2 Samuel 12:13
Responde las preguntas a continuación. Al elegir una opción, verás el resultado y una explicación.
1. ¿Por qué llamó David a Urías desde el campo de batalla?
2. ¿Qué mensaje llevó Urías de regreso a Joab?