El pacto sellado por el pueblo

Contexto y escenario

  • Referencia bíblica principal: Nehemías 9:38–10:39
  • Período histórico: Restauración postexílica bajo el dominio persa
  • Ubicación geográfica: Jerusalén y la provincia de Judá
  • Personajes clave: Nehemías, sacerdotes y levitas, jefes/líderes del pueblo, la comunidad reunida de Israel

La narrativa

El comienzo:
Después de oír la Ley leída en voz alta y confesar sus pecados, la comunidad retornada reconoce un patrón de infidelidad al pacto en la historia de Israel. En respuesta, resuelven hacer un compromiso renovado con Dios. Los líderes proponen un acuerdo escrito para formalizar este compromiso.

El desarrollo:
Se prepara un documento y es sellado por Nehemías, los sacerdotes, los levitas y otros líderes, representando a toda la comunidad. El pueblo se liga con un juramento para caminar en la ley de Dios y guardar los mandamientos dados por medio de Moisés. Los compromisos específicos incluyen evitar los matrimonios con los pueblos circundantes, honrar el sábado (incluyendo negarse a comerciar en él) y observar el año sabático y la remisión de deudas. También se comprometen a apoyar el servicio del templo mediante ofrendas, primicias y diezmos para que el culto y el ministerio no sean descuidados.

El final:
El pacto se afirma públicamente como un acto comunitario de renovación, no simplemente como una promesa privada. Al sellar el acuerdo, la comunidad establece obligaciones claras vinculadas al culto, la santidad y la vida cotidiana. El capítulo concluye con el propósito declarado: “No descuidaremos la casa de nuestro Dios.”


Significado teológico

Este sellamiento del pacto destaca la fidelidad de Dios para preservar un pueblo incluso después del juicio y el exilio. El compromiso renovado es una respuesta a la gracia: la comunidad reconoce el pecado, recuerda la misericordia de Dios y reorienta la vida alrededor de la palabra revelada por Él. También muestra que la fidelidad al pacto implica tanto culto como ética: la devoción a Dios se expresa en la obediencia comunitaria, la justicia y el apoyo ordenado al servicio del templo. La historia subraya que el arrepentimiento no es mera pena, sino un retorno a los propósitos del pacto de Dios para un pueblo santo.


Perspectiva histórica y cultural

En el antiguo Cercano Oriente, los pactos y acuerdos legales se confirmaban comúnmente por escrito y se validaban con sellos, especialmente para obligaciones comunales vinculantes. El relato de Nehemías refleja esta práctica más amplia: un documento escrito y sellado servía como testigo público y responsable de los compromisos de la comunidad respecto al apoyo del culto, la observancia del sábado y los ritmos socioeconómicos como el año sabático.


Versículo clave

“No descuidaremos la casa de nuestro Dios.” — Nehemías 10:39

Quizzes

Responde las preguntas a continuación. Al elegir una opción, verás el resultado y una explicación.

1. ¿Quién selló el acuerdo escrito que representaba a toda la comunidad?

2. ¿Qué propósito declarado concluye los compromisos del pacto de la comunidad?