El nacimiento de Juan el Bautista

Contexto y escenario

  • Referencia bíblica principal: Lucas 1:57–80
  • Periodo histórico: Judaísmo del Segundo Templo tardío, bajo dominio romano
  • Ubicación geográfica: la región montañosa de Judea
  • Personajes clave: Isabel, Zacarías, Juan (el niño), vecinos y parientes

El relato

El comienzo:
Cuando se cumplió el tiempo de Isabel, dio a luz un hijo, y sus vecinos y parientes se regocijaron con ella por la misericordia de Dios. Al octavo día, la familia se reunió para la circuncisión del niño y esperaban que fuera llamado con el nombre de su padre, Zacarías.

El desarrollo:
Isabel insistió en que el niño debía llamarse Juan, lo cual sorprendió a los presentes porque nadie en su familia llevaba ese nombre. Se volvieron a Zacarías para confirmar, ya que él había estado sin poder hablar. Zacarías pidió una tablilla para escribir y escribió: “Su nombre es Juan”, y la gente se maravilló de la conformidad entre marido y mujer.

El desenlace:
En seguida recobró Zacarías el habla, y bendijo a Dios. El temor y la admiración se extendieron por la región mientras la gente preguntaba qué llegaría a ser el niño, reconociendo que “la mano del Señor” estaba con él. Entonces Zacarías profetizó que Dios visitaba y redimía a su pueblo, y que Juan iría delante del Señor para preparar sus caminos; Juan creció y vivió en el desierto hasta el día de su aparición pública.


Significado teológico

Este relato del nacimiento subraya la iniciativa fiel de Dios en la historia de la salvación: muestra misericordia, cumple las promesas del pacto y prepara a su pueblo para la venida del Señor. El nombre de Juan enfatiza que su identidad y misión están designadas por Dios y no por la expectativa humana. La recuperación del habla de Zacarías y su alabanza profética presentan a Juan como un precursor enviado divinamente que llamará a Israel hacia “el conocimiento de la salvación” y el perdón de los pecados, señalando más allá de sí mismo hacia la llegada del Mesías.


Perspectiva histórica y cultural

La mención lucana de la circuncisión en el octavo día refleja una práctica judaica estándar del pacto arraigada en Génesis 17 y comúnmente observada en la vida del judaísmo del Segundo Templo. El nombrar con frecuencia ocurría en relación con este rito, y una pequeña tablilla para escribir (una superficie encerada o de madera usada para notas breves) encaja bien con las herramientas de escritura cotidianas conocidas en el mundo grecorromano.


Versículo clave

«Su nombre es Juan.» — Lucas 1:63

Quizzes

Responde las preguntas a continuación. Al elegir una opción, verás el resultado y una explicación.

1. ¿En qué día se reunió la familia para la circuncisión del niño?

2. ¿Cómo confirmó Zacarías el nombre del niño cuando otros lo cuestionaron?