El comienzo:
Cuando se cumplió el tiempo de Isabel, dio a luz un hijo, y sus vecinos y parientes se regocijaron con ella por la misericordia de Dios. Al octavo día, la familia se reunió para la circuncisión del niño y esperaban que fuera llamado con el nombre de su padre, Zacarías.
El desarrollo:
Isabel insistió en que el niño debía llamarse Juan, lo cual sorprendió a los presentes porque nadie en su familia llevaba ese nombre. Se volvieron a Zacarías para confirmar, ya que él había estado sin poder hablar. Zacarías pidió una tablilla para escribir y escribió: “Su nombre es Juan”, y la gente se maravilló de la conformidad entre marido y mujer.
El desenlace:
En seguida recobró Zacarías el habla, y bendijo a Dios. El temor y la admiración se extendieron por la región mientras la gente preguntaba qué llegaría a ser el niño, reconociendo que “la mano del Señor” estaba con él. Entonces Zacarías profetizó que Dios visitaba y redimía a su pueblo, y que Juan iría delante del Señor para preparar sus caminos; Juan creció y vivió en el desierto hasta el día de su aparición pública.
Este relato del nacimiento subraya la iniciativa fiel de Dios en la historia de la salvación: muestra misericordia, cumple las promesas del pacto y prepara a su pueblo para la venida del Señor. El nombre de Juan enfatiza que su identidad y misión están designadas por Dios y no por la expectativa humana. La recuperación del habla de Zacarías y su alabanza profética presentan a Juan como un precursor enviado divinamente que llamará a Israel hacia “el conocimiento de la salvación” y el perdón de los pecados, señalando más allá de sí mismo hacia la llegada del Mesías.
La mención lucana de la circuncisión en el octavo día refleja una práctica judaica estándar del pacto arraigada en Génesis 17 y comúnmente observada en la vida del judaísmo del Segundo Templo. El nombrar con frecuencia ocurría en relación con este rito, y una pequeña tablilla para escribir (una superficie encerada o de madera usada para notas breves) encaja bien con las herramientas de escritura cotidianas conocidas en el mundo grecorromano.
«Su nombre es Juan.» — Lucas 1:63
Responde las preguntas a continuación. Al elegir una opción, verás el resultado y una explicación.
1. ¿En qué día se reunió la familia para la circuncisión del niño?
2. ¿Cómo confirmó Zacarías el nombre del niño cuando otros lo cuestionaron?