La unción de Jesús por la mujer pecadora

Contexto & Escenario

  • Referencia bíblica principal: Lucas 7:36–50
  • Período histórico: Siglo I d. C. (Judea/Galilea en época romana)
  • Ubicación geográfica: Una ciudad de Galilea (en la casa de un fariseo llamado Simón)
  • Personajes clave: Jesús; Simón el fariseo; una mujer descrita como “una pecadora”; comensales

El relato

El comienzo:
Jesús acepta una invitación para comer en la casa de Simón, un fariseo. Mientras Jesús está reclinado en la comida, una mujer del pueblo —conocida públicamente como “una pecadora”— entra llevando un frasco de alabastro con ungüento.

El desarrollo:
Puesta detrás de Jesús, la mujer llora, moja sus pies con sus lágrimas, los seca con sus cabellos, los besa y los unge con perfume. Simón se pregunta interiormente si Jesús puede ser profeta si permite que una mujer así lo toque. Jesús responde con una breve parábola acerca de dos deudores—uno perdonado mucho y otro perdonado poco—y luego pregunta cuál de los deudores amará más al acreedor. Aplicando la parábola, Jesús contrasta la falta de la hospitalidad habitual de Simón con los actos costosos de devoción de la mujer, interpretando sus acciones como el desbordamiento de un perdón profundo.

El desenlace:
Jesús le declara a la mujer: “Tus pecados te son perdonados,” provocando que los comensales se pregunten quién es él para perdonar pecados. Él le dice: “Tu fe te ha salvado; ve en paz,” enviándola con la seguridad de haber sido restaurada ante Dios.


Significado teológico

Este episodio revela la autoridad de Jesús para perdonar pecados—una autoridad asociada con el mismo Dios—y subraya la naturaleza de la fe salvadora como confianza que se expresa en amor. Las acciones de la mujer no se presentan como méritos para obtener el perdón sino como evidencia de que ha sido profundamente perdonada, mientras que la actitud de Simón muestra cómo la autojusticia puede cegar a una persona ante la gracia. La historia enfatiza el tema evangélico de que la misericordia de Dios alcanza a quienes se arrepienten y acuden a Jesús, aun cuando están socialmente estigmatizados.


Perspectiva histórica y cultural

Las comidas en el mundo mediterráneo antiguo eran escenarios clave para el honor, el estatus y la hospitalidad. Los anfitriones comúnmente proveían agua para los pies de los invitados y un beso de saludo; el contraste narrativo entre las omisiones de Simón y el cuidado extravagante de la mujer agudiza la tensión social y teológica. Los frascos de perfume de alabastro están bien documentados en el período grecorromano y a menudo se asociaban con fragancias costosas usadas para el honor personal y ocasiones especiales.


Versículo clave para memorizar

“Tu fe te ha salvado; ve en paz.” — Lucas 7:50

Quizzes

Responde las preguntas a continuación. Al elegir una opción, verás el resultado y una explicación.

1. ¿Qué trajo la mujer cuando entró en la casa del fariseo donde Jesús estaba comiendo?

2. Después de declarar que la mujer estaba perdonada, ¿qué le dijo Jesús al despedirla?