El comienzo:
Después de la muerte de Gedeón (también llamado Jerubaal), su hijo Abimelec buscó el poder a través de los parientes de su madre en Siquem. Convenció a los líderes de Siquem de que era mejor que un solo hombre gobernara que los muchos hijos de Gedeón. Con plata del templo de Baal-berit, Abimelec contrató hombres y asesinó a setenta de sus hermanos sobre una sola piedra, dejando solamente al más joven, Jotam, que logró escapar.
El desarrollo:
Los líderes de Siquem hicieron rey a Abimelec, y Jotam condenó públicamente su elección con una parábola desde el monte Gerizim, advirtiendo que un gobernante “espino” inútil traería destrucción tanto al rey como al pueblo. Después que Abimelec reinó tres años, Dios suscitó enemistad entre Abimelec y Siquem, y la ciudad se volvió contra él. Un nuevo líder, Gaal hijo de Ebed, desafió a Abimelec, pero Abimelec tendió una emboscada a Siquem, derrotó sus fuerzas y destruyó la ciudad. También atacó la fortaleza de Siquem, le prendió fuego, y muchos murieron.
El final:
Abimelec entonces marchó contra Tebes, donde la gente se refugió en una torre. Cuando él se acercó para incendiarla, una mujer dejó caer una piedra de molino superior sobre su cabeza, aplastándole el cráneo. Para evitar la vergüenza de ser muerto por una mujer, Abimelec mandó a su escudero que lo hiriera, y murió. Jueces concluye que Dios devolvió la maldad de Abimelec y también cargó sobre Siquem la culpa de haber apoyado su violencia, cumpliendo las palabras de Jotam.
Este relato muestra el caos que sigue cuando el liderazgo se toma con sangre en lugar de ser recibido dentro de los propósitos del pacto de Dios. La “realeza” de Abimelec es un gobierno falso: construido sobre el asesinato, financiado con recursos idólatras y mantenido por el temor. La narrativa enfatiza el gobierno moral divino: Dios no está ausente en la convulsión de Israel, sino que trae juicio para que la violencia y la traición no queden como la palabra final. También muestra cómo opera la culpa compartida en la Escritura: quienes facilitan la injusticia se convierten en partícipes de sus consecuencias.
Siquem fue un importante centro de pacto y político en la región montañosa central (asociado con ceremonias de pacto anteriores en el libro de Josué). La historia refleja cómo los líderes locales podían instalar a un caudillo financiando mercenarios, una práctica conocida en todo el Cercano Oriente antiguo, donde el poder podía asegurarse mediante clientelismo, fondos del templo y servidores armados.
“Así devolvió Dios la maldad de Abimelec, la cual él hizo contra su padre, matando a sus setenta hermanos.” — Jueces 9:56
Responde las preguntas a continuación. Al elegir una opción, verás el resultado y una explicación.
1. ¿Cómo obtuvo Abimelec el dinero que usó para contratar hombres antes de matar a sus hermanos?
2. ¿Qué le pasó a Abimelec en Tebes cuando se acercó a la torre?